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viernes, 9 de febrero de 2018

Un poquito más cerca.



Nos han citado el 22 de febrero para la reunión informativa del viaje. Teniendo en cuenta esta fecha, ya queda claro que hasta marzo no viajaremos...

Intentaré ser positiva y pensar que el gran día está a la vuelta de la esquina, pero es que son tantos meses ya buscando noticias a las que agarrarse, que las fuerzas empiezan a escasear.

Tengo los dedos retorcidos de tanto cruzarlos, la espalda encorvada de aguantar tantas ganas, los ojos cansados de buscar esperanza... Pero aun así, sigo en pie y supongo que eso es lo que cuenta.

Un paso tras otro, un día tras otro. Y así mes tras mes desde octubre. 

Estamos cerca, lo sé, pero ¿cuánto? ¿Cuánto falta? 

Las manos me queman de las ganas que siento de abrazar a mi niña. Me centro en mi hombrecito, en el que está en casa, en el que me alegra cada mañana con sus besos, sus risas y sus historias. Y, pensando en él, encuentro de nuevo las fuerzas y pienso que, si fui capaz de aguantar tres años y medio por él, también lo haré por ella. Y sé que puedo.

Pero a veces es tan duro...

Un poquito más. Un poquito más y estaremos rumbo a China. 

martes, 6 de febrero de 2018

Parece que nos movemos



Ayer por la tarde recibimos un correo de la agencia que tramitará nuestro viaje a China. 
Nos solicitan cierta información para empezar a organizar vuelos y hoteles en el mismo momento en el que reciban el ok del país. Así, si ya tienen los datos, todo debería ir más rápido... en teoría. Porque yo, después de tantas fechas posibles, tantos retrasos y tantas esperas estoy preparada para que todo se tuerza de nuevo. 

De momento, esta mañana he enviado por mensajería toda la documentación que necesitaban. Ahora, una vez, solo nos queda cruzar los dedos...

martes, 9 de enero de 2018

Y llegó la LOA... y seguimos esperando



Así es, el día 2 de enero me llamó M. para decirme que la LOA ya estaba allí y que debíamos ir a Madrid a firmarla. Así que nos dio cita para el día 4 y allí que nos fuimos dispuestos a aprovechar el viaje y pasar el día por la capital.

Salimos prontito de casa porque teníamos hora a las once y media. Nos atendió R., que es quien se encarga de todo el papeleo, y nos explicó el siguiente paso. Una vez firmada, se remite a China junto con otra documentación que Toledo debe hacerles llegar. Después se puede comenzar a preparar el visado y, por tanto el viaje. Pues esto que parece tan sencillo no lo es. ¿Por qué? Pues porque comienza el Año Nuevo chino.

Y sí, allí se paraliza toooooodo. En realidad este año no comienza hasta el doce de febrero, así que si los funcionarios chinos optan por trabajar a lo loco para quitarse papeles de encima, puede que nos citen antes de que empiecen las fiestas; pero si no tienen prisa y les da lo mismo que sea antes o después, no nos convocarían hasta... la última semana de febrero o incluso la primera de marzo. 

Genial ¿verdad? Sí, estoy que me subo por las paredes de alegría. No quepo en mí de gozo. Peso veinte kilos más de tanta felicidad...

Casi prefiero no pensar en ello porque me desespero. Casi cinco meses después de la asignación es cuando tenemos previsión de viajar. Mi niña tenía siete años recién cumplidos cuando nos enseñaron su foto y la voy a recoger más cerca de los ocho años que de los siete. 

En fin... Cruzaremos los dedos una vez más. 

domingo, 17 de diciembre de 2017

Esta Navidad no será...



Las fiestas navideñas se acercan y hay que empezar a hacer preparativos. El tiempo se nos echa encima tanto si viajamos como si nos quedamos, así que M. ha llamado a la ECAI para ver si podemos aclarar algo. 

Resulta que el documento que estamos esperando de China, la LOA, aún no ha llegado. Este papel es un certificado de las autoridades chinas en el que se confirma que están de acuerdo con que seamos nosotros y no otros quienes se conviertan en padres de Y. Es un mero formalismo, puesto que la asignación ya se aceptó, pero es necesaria para poder dar el siguiente paso, que no es otro que la expedición de nuestros visados. Sin este papel no podemos hacer absolutamente nada. 

Pues bien, independientemente de que esta documentación hubiera llegado o lo hiciera en los próximos días, nos daría igual porque la embajada española en China cierra por Navidad desde esta misma semana hasta el 8 de enero. Así, sin más. No queda nadie que pudiera encargarse de los casos de adopción. 

Así que... me he desplomado del todo. Y no debería, porque este camino es así, incierto, lleno de baches, de vueltas y de montañas rusas. Hay mil cosas que una no puede controlar y casi siempre la gran mayoría aparecen para recordarte que nada es tan fácil. Y no es que nuestro proceso lo haya sido pues, tras batallar y cambiar de país tres veces en tres años, nos hemos tenido que enfrentar a la negativa de los técnicos de nuestra ciudad por el simple hecho que sabíamos más cosas que ellos. Hemos visto cómo otros procesos han ido saliendo y el nuestro se paralizaba, no hemos obtenido respuesta cuando hemos llamado por teléfono o nos hemos presentado allí y todo lo que hemos ido consiguiendo ha sido por ser pesados y por hablar con Toledo directamente. El hecho de que nuestro expediente llegara tan rápido a China y de haber sido asignados tan pronto, es una prueba más de que en la adopción las cosas nunca salen como piensas. Primero íbamos a pasar la Navidad allí y ahora tendremos que esperar a después de Reyes para poder saber algo más. 

Bueno, tengo a mi príncipe D. que me ayuda a vivir cada día intensamente. Y tengo a mi sobrina D. que me recuerda que al final todo saldrá bien. 

lunes, 11 de diciembre de 2017

Una más en la familia


Ayer llegó D. por fin. Mi primera sobrina ya está aquí. Podría decir que es preciosa y pensaríais que no estoy siendo objetiva. Pero es que es el bebé más bonito que he visto en mucho tiempo. Tiene una cara redondita que grita "¡Cómeme!" y huele taaaaaan bien...

Debo empezar diciendo que no me gustan los bebés. No me gustaban antes de la llegada de D. y siguen sin gustarme. Sé que no es una afirmación que mucha gente puede entender y que es posible que me lluevan críticas cada vez que lo digo, pero no voy a mentir. Esa es una de las razones por las que decidimos adoptar. Queremos ser padres, sí, pero si es posible preferimos evitar esta etapa. 

Dicho esto, mi sobrina me encanta. Nos esperan muchas aventuras juntas. Lo sé.

Y ahora que ella está aquí, ya solo falta que viajemos a China para recoger a mi princesa. Entonces sí, entonces estaremos completos.

miércoles, 22 de noviembre de 2017

Terminando cositas



Después de tantas noticias y con tan poco tiempo por delante para preparar las cosas, llevamos varios fines de semana y tardes sin parar, reorganizando la casa y preparando todo para la llegada de Y. Por fin su habitación está preparada y le he comprado un par de cositas para llevarnos allí. Una vez que veamos realmente la altura y peso que tiene, ya haremos alguna compra más grande. Solo me falta que me confirmen el número aproximado de pie. Con la adopción de D. ya aprendimos y hemos hecho el firme propósito de no irnos cargados de ropa. 

En cuanto a nosotros, estamos ultimando lo que vamos a necesitar para llevar el menor número de maletas posibles. La intención es llevar una grande para los tres con algunas cositas para Y. y un par de equipaje de mano. Tampoco hay que volverse loco. Además, solo estaremos quince días y nos podemos apañar con poquito. 

Ahora que ya lo tenemos todo listo es cuando se me acaba el entretenimiento. Tendré que buscar alguna otra cosa para no pensar. Lo bueno es que mi sobrina está a punto de nacer. Ojalá aún no nos hayamos ido para poder conocerla. Después de que nazca, ya será otra cosa. Y como es la primera, tengo tanta ilusión que no me será difícil tener la cabeza ocupada hasta que llegue el día, que según las cuentas será para el puente de diciembre. Así que ya no queda nada. 

A todo esto, D. no sé si está más nervioso por la llegada de la prima que es inminente, o por la de Y., para la que aún tendremos que esperar un poco. Para él, la cosa es un poco más complicada porque, aunque le hace una ilusión tremenda viajar a China, lo de pasar la Navidad fuera de casa no le hace mucha gracia. Está preocupado por si Santa o los Reyes no se aclaran con el lugar donde tienen que dejar los regalos y claro, esto es un tema serio. 

Veremos qué pasa...

sábado, 11 de noviembre de 2017

Aceptación firmada y no sin incidentes.



Bueno, pues empecemos por la buena noticia.

¡Esta mañana hemos firmado la aceptación en Bienestar Social!

En teoría hoy mismo la remitían a Toledo y a la ECAI para poder completar la documentación necesaria que se enviará a China. Ahora sí que sí ya no tenemos que trabajar más con los técnicos y esto sí que es una gran noticia. No más enfados, ni desesperación. No más llamadas telefónicas a Toledo o a la ECAI para que les pongan las pilas. No más frustración ni energía negativa. Se acabó. Todo lo que teníamos que hacer con ellos ya ha concluido.

Y es un alivio, la verdad. Porque la mala noticia es que, pasada la semana que nos dijeron en la ECAI, los técnicos aún seguían desaparecidos. Tras cumplir diez días esperando, pensé que ya estaba bien, así que llamé a M. a primera hora y claro, la mujer no sabía ni qué decirme. Nadie comprende la inquina que tienen con nosotros. Todos podemos entender que a nadie le gusta que le digan cómo realizar el trabajo propio, pero es que, cuando uno no sabe hacerlo no sabe y punto. Menos mal que M. está ahí para solucionar todo. A la hora y media recibí la llamada que llevaba días esperando. Y claro, ya casi ni ilusión me hizo. El caso es que nos dieron cita para hoy y esta mañana, a las nueve y media, hemos firmado la aceptación. 

Más tarde hemos dado aviso a la ECAI, que nos ha dicho que no hagamos planes para Navidad. 

Así que, estamos en una auténtica nube. Si todo va bien, lo más probable es que este año nos comamos las uvas en China. 

Suena fantástico ¿verdad?