martes, 9 de enero de 2018

Y llegó la LOA... y seguimos esperando



Así es, el día 2 de enero me llamó M. para decirme que la LOA ya estaba allí y que debíamos ir a Madrid a firmarla. Así que nos dio cita para el día 4 y allí que nos fuimos dispuestos a aprovechar el viaje y pasar el día por la capital.

Salimos prontito de casa porque teníamos hora a las once y media. Nos atendió R., que es quien se encarga de todo el papeleo, y nos explicó el siguiente paso. Una vez firmada, se remite a China junto con otra documentación que Toledo debe hacerles llegar. Después se puede comenzar a preparar el visado y, por tanto el viaje. Pues esto que parece tan sencillo no lo es. ¿Por qué? Pues porque comienza el Año Nuevo chino.

Y sí, allí se paraliza toooooodo. En realidad este año no comienza hasta el doce de febrero, así que si los funcionarios chinos optan por trabajar a lo loco para quitarse papeles de encima, puede que nos citen antes de que empiecen las fiestas; pero si no tienen prisa y les da lo mismo que sea antes o después, no nos convocarían hasta... la última semana de febrero o incluso la primera de marzo. 

Genial ¿verdad? Sí, estoy que me subo por las paredes de alegría. No quepo en mí de gozo. Peso veinte kilos más de tanta felicidad...

Casi prefiero no pensar en ello porque me desespero. Casi cinco meses después de la asignación es cuando tenemos previsión de viajar. Mi niña tenía siete años recién cumplidos cuando nos enseñaron su foto y la voy a recoger más cerca de los ocho años que de los siete. 

En fin... Cruzaremos los dedos una vez más. 

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